Cada día es más frecuente encontrar situaciones laborales hostiles sobre las que pensamos que son hechos puntuales debido a la presión de clientes, productividad o exigencias de la profesión. Pero la realidad es que, si nos enfrentamos a este tipo de situaciones de forma repetida, estamos ante casos de acoso laboral o mobbing. Es algo que tiene muchos riesgos para la salud de la persona afectada y tiene solución. En este blog te contamos todo lo que hay que saber.

 

¿Qué es el mobbing?

 

El mobbing o también conocido como acoso laboral, son todas aquellas situaciones o comportamientos que, repetidos en el tiempo, en forma de humillaciones, degradaciones u otras posturas, afectan de forma directa y perjudicial a una persona en su lugar de trabajo.

Normalmente, son situaciones provocadas para los intereses de alguien de la empresa, o de la propia empresa, con la finalidad de que sea el propio trabajador el que acabe abandonando su puesto de trabajo y así, no tener que despedirle y pagar la indemnización correspondiente. Además, dependiendo del objetivo y de la ocasión, se dan diferentes tipos de acoso laboral que se verán normalizados o justificados por la presión de la productividad de la empresa, para que no puedan convertirse en pruebas que demuestren el mobbing.

Estas situaciones de acoso laboral se consideran un delito ya que afectan gravemente a la salud mental, e incluso en ocasiones a la salud física de la víctima. Puede tener un impacto psicológico perjudicial llegando a provocar conductas de desconfianza en la capacidad de trabajo de la propia persona, depresión, ansiedad en el entorno laboral, miedo a ir al trabajo, aislamiento de la persona dentro y fuera del lugar de trabajo, entre otros comportamientos.

 

Detectar el mobbing

 

Para saber si una persona está sufriendo acoso laboral, se tienen que dar principalmente unos hechos que marcan la diferencia entre el mobbing y una circunstancia puntual.

Como ya hemos dicho, el acoso laboral tiene que ser reiterado y prolongado en el tiempo. Es decir, las situaciones hostiles, de humillación o castigo en el entorno laboral se tiene que producir varias veces a la semana y durante varios meses.

Estos comportamientos hostiles son gritos, degradaciones, humillaciones, intención de dejar en ridículo, desprecio, demostración de inferioridad, designar tareas que no se correspondan a su puesto de trabajo, entre otras. Perjudicando gravemente la integridad del trabajador.

Cuando se ha detectado un claro caso de acoso laboral, hay que recabar pruebas y documentar todas las situaciones hostiles que se produzcan, con fotos, grabaciones, emails, testigos, etc. Es el denunciante el que tiene que demostrar la situación laboral que vive.

 

Tipos de mobbing

 

Aunque puede afectar a la vida privada, familiar y social de la persona, el acoso laboral se da siempre dentro de la empresa y en el lugar del trabajo. Suele proceder de dos vías.

  • Desde superiores: el acoso laboral se da desde uno o varios superiores hacia un trabajador concreto, que se encuentra en una posición inferior en la jerarquía de la empresa. También, aunque menos probable, puede ocurrir al revés. De un trabajador a un superior.
  • Entre compañeros: el acoso laboral se produce entre compañeros del mismo rango en la jerarquía de la empresa.

 

No hay que olvidar que el mobbing o acoso laboral es algo grave que tiene una solución legal. Lo primero que hay que hacer es ponerse en manos de un profesional que te asesore y te guíe para ponerle fin.

En apm Legal trabajamos sobre el derecho laboral para defender a las víctimas de acoso en el trabajo. No dudes en pedirnos más información.

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